África: según nosotros.

No se si te recomiendo ir a África. Porque probablemente no vayas a dónde nosotros fuimos, porque muy seguramente te tocará otro taxista en Antananarivo y no Riri; Nené tal vez ya no estará en el mismo puesto en Ziguenchor, a lo mejor la recepcionista amable del hotel de Antsirabe no te dirá lo mismo que me dijo a mi, ni la mesera, ni el vendedor de fruta, entonces no sé si compartirás mi visión.

Lo que si te puedo decir es lo que me dio. África me dio mucho; me dio calor, me dio hambre, me dio diarrea una sola vez (por aquellos a los que les preocupa mi estado de salud y las actualizaciones que mi ejército inmunológico pudo haber ganado en estos últimos meses), me dio fiebre también una sola vez (la misma), me dio muchas pláticas inesperadas e inolvidables, me dio y me dejó contactos interesantes, me dio a veces (sobre todo al principio) ganas de irme, me dio también muchas ganas de volver sin incluso haberme ido, me dio ganas de llorar y lloré varias veces, me dio risa en varios idiomas, me dio (tristemente) unos cuantos kilos de más aunque nada comparado con Francia, me quitó algunos gramos de la masa muscular que con mucho esfuerzo había logrado sintetizar en los últimos 4 años de vida saludable, me dio uno o dos tonos más oscuros en la piel y aún así me fui siendo blanca para los negros, me dio amor en formas, colores y tonos diferentes, me dio permiso de volverme a enamorar. África le dio una apretada a los tornillos de nuestro matrimonio, nos permitió poner en práctica el experimento de pasar TODO el tiempo juntos 185 días para ser exacta, lo cual equivale a 4440 horas y seguimos juntos. Y felices. África me dio permiso de sacar a pasear algunos de mis demonios y el verlos comer conmigo, caminar conmigo, dormir conmigo, sudar conmigo me hizo aceptarlos, hablarles de frente y comenzar a aceptarlos. Me dio un ángulo desconocido del hombre que ya conocía, de mi compañero de caminos, de cerros, de calles, trenes, aviones, taxis, camiones, baches, hoteles, hostales, cabañas, lanchas y barcos. Me dio ganas de trabajar (ya era hora dirán algunos…), me ha dado noches de insomnio por la emoción de visualizar un proyecto, una inversión, un patrimonio, algo que jamás me había cruzado la cabeza, me dio un reencuentro silencioso con la medicina, una visión global de lo que creo debo hacer con lo que tengo, lo que sé y lo que quiero.

Te diría que el dinero no ha sido un problema y por el momento no parece que pueda llegar a serlo, porque en los últimos meses hemos comido por menos de 1 dólar y hemos dormido por hasta 3 dólares. Te diría que la malaria y las enfermedades a las que todos le temen y yo le temía no deberían de ser un limitante porque siempre hay formas de prevenir lo prevenible, el resto cada quién lo llama como quiere, nosotros dejamos nuestro tratamiento oral preventivo desde hace 4 meses y vivimos la segunda mitad de nuestro viaje en un invierno africano que no tiene nada que envidiarle a las noches frías de mi Baja California, así que los mosquitos fueron amables con nosotros. ¿La violencia? No, tampoco ha sido un problema, jamás me sentí en peligro. Momento, sí, hubo un lugar, únicamente al final cuando llegamos al corazón del único país que vimos con Uber, KFC, casas con rejas de seguridad con corriente eléctrica y freeways tipo Estados Unidos: Sudáfrica. No hay mucho que explicar. Las similitudes no parecen ser coincidencias.

Solo tengo un verdadero consejo de corazón y razón que darte, no te voy a tratar de vender la propaganda de revista de “Ven a África,¡te va a encantar!”. Tal vez no. Tal vez sí. No importa, no es el punto.

Te aconsejo que aprendas un nuevo idioma, el que quieras, el que te sirva, el que puedas; que intentes no solo decir y repetir los sonidos que los otros usan para comunicarse si no que sientas como ellos. Porque hay momentos, sentimientos e ideas que no existen en ninguna otra parte del mundo, si no solo en ese momento, con estas personas, en este clima, sobre ese hemisferio, con esta comida sobre la mesa. Porque no imagino este viaje si no hubiera podido entender todo lo que la gente tenía para contarme o preguntarme. Pero no me tomes tampoco tan en serio porque tal vez eso no sea lo tuyo, tal vez tengas todo para ser feliz en tu vida, en tu casa, en tu mesa, con tu gente y creo que ese es el punto al final, alcanzar esa felicidad presente, pero tal vez seas un poco como nosotros y te llene la vida de luz el abrir los ojos a tantas y tantas maneras distintas de decir HOLA y GRACIAS; o tantas formas de cocinar un pedazo de carne, o de bailar un mismo ritmo o de demostrar el amor. Tal vez te llene de emoción como a nosotros el pasar por lugares y más que “dejar un huella”, permitir que el mundo deje una huella en ti, permitirte llegar a ese lugar al que nunca has ido en dónde alguien te explicará  lo que significa Ubuntu, Rafiki, Yovo; dónde oirás por primera vez un nombre que se quedará grabado en la memoria, dónde alguien te mirará o hablará de una forma totalmente inesperada y por lo tanto te marcará el día, un lugar dónde escucharás una canción que no te podrás sacar de la cabeza. No te puedo decir más que lo que ya dije, y el resto lo puedes interpretar con cada una de nuestras fotos y momentos. Lo único que puedo hacer para dejarte una idea más clara sobre lo que fue y es África para nosotros es la siguiente traducción del último blog de Anto, redactado poco a poco, cuidadosa y exhaustivamente con el ojo antropológico de sus servidores (sobre todo de Anto) durante los 185 días que pasamos allá. Espero que lo saboreen como nosotros.

“ … Todo esto nos ha permitido desarrollar esta pequeña lista totalmente subjetiva de nuestros amores a primera vista así como de nuestros tragos amargos. Atención que esto que viene son puras generalizaciones y prejuicios que asumimos al 100%. No somos santos. De cualquier manera esta lista nos pertenece solo a nosotros y se basa en una realidad que hemos experimentado durante más de 6 meses! ¿Qué realidad? La nuestra. La de dos aventureros blancos (si, yo soy blanca) que intentaron vivir la realidad más local que pudieron y eso incluye TODAS las clases sociales.

Antes de entrar de lleno al tema, recordemos los países que visitamos por orden cronológico: Senegal, Costa de Marfil, Togo, Benin, Camerún, Tanzania, Zimbabwe, Madagascar y Sudáfrica.

  • Los mayores recursos naturales: Camerún, Tanzania y Madagascar
  • Los mayores tesoros culturales: Benin. Encontramos la perfecta combinación de “de todo un poco”.
  • La mayor calidez humana: Benin, Zimbabwe y Madagascar, en ese orden.
  • Los niños más felices y sociales: Costa de Marfil y Benin
  • La más variada gastronomía: Madagascar. Además de los muchos platillos que combinan recetas de África, Asia y Europa, los puestos del mercado están llenos de frutas y verduras que no encontramos en los otros países.
  • Los mejores productos lácteos: Madagascar !! Nos encontramos con yogurt casero y quesos artesanales en cada esquina!
  • Nuestra comida favorita: en Costa de Marfil. La Garba, muy simple pero buenísimo!
  • El país con los ingredientes/comidas más “extraños”: Camerún! (serpiente, gusanos, armadillo, etc …)
  • Las mejores cervezas: Camerún. No hay cervezas artesanales pero sí una amplia variedad de cervezas comerciales a precios inmejorables. La suerte quiso que, unas semanas antes de nuestra llegada, un ministro decretara que la cerveza de 500 ml sólo costaría 500 CFA (1 euro vale 650 CFA) … Aun así, mi cerveza comercial favorita es: El Libertalia de Madagascar!
  • La mejor música: Costa de Marfil. Sin embargo, incluso si no hemos sido, es evidente que la música nigeriana es muy popular en todo el continente, y algunas canciones son particularmente agradables (atención que esto es según los gustos musicales de Anto, conocido en México por haberse enamorado de la Jaiba mordelona y alguno que otro corrido…)
  • Los mejores jugadores de petanca: Madagascar! Simplemente increíble!
  • El país con más basura en las calles: Senegal
  • Oportunidades de negocio: Camerún para el turismo (hay que tomar en cuenta el presupuesto para la corrupción…). Abidjan ( en Costa de Marfil) también parece ser un importante centro para el comercio de África Occidental.
  • El mejor aeropuerto: Johannesburgo (Sudáfrica)
  • La mejor red celular (3G): Sudáfrica definitivamente. Madagascar tenía un muy buen servicio en comparación con la infraestructura general del país y las carreteras.
  • El peor internet móvil y fijo: Tanzania! Horrible…
  • Mejor transporte público: Benin. Aunque hay que decir que rentamos un carro en Sudáfrica y la calidad de este y de las carreteras nos hicieron recordar nuestros días Californianos, lo cual no cuenta para nuestra lista. Sudáfrica es Sudáfrica, no es África.
  • Las mejores carreteras y autopistas: Sudáfrica.
  • Las peores carreteras y autopistas: Madagascar! No tanto por la calidad de los transportes en sí ya que llegaron a ser relativamente cómodos, algunos incluso ofrecían wi-fi … Pero las “carreteras” permiten una velocidad máxima de 60km/hr la cual no siempre es posible alcanzar debido al mal estado de las mismas… En Madagascar hay que estar listo para que un viaje de 240 kms se convierta en un viaje de no menos de 12 horas !
  • La mayor diversidad arquitectónica: Madagascar (mezcla entre estilos franceses coloniales, árabes, orientales y africanos)
  • El mejor lugar para relajarse: la Isla aux nattes en Madagascar, nuestro pedacito de paraíso.
  • El mejor país para mochileros con poco presupuesto y cero prisas: Madagascar!
  • Las mujeres más bellas: Senegal
  • El país en el que el impacto cultural, social y mercantil es menos importante para un “occidental”: Sudáfrica
  • El país en el que el impacto cultural y social es más fuerte para un “occidental”: Senegal (para nosotros fue el primer país, así que culpen al choque cultural de la llegada, al clima, al jet lag, o lo que quieran …)
  • Donde sentimos inseguridad: Johannesburgo (Sudáfrica), sólo en esta ciudad! Para aquellos que dudan de la seguridad en el resto de los países africanos, pueden estar tranquilos porque jamás sentimos la más mínima agresión o peligro.
  • Países donde hay más mendicidad: Senegal y en ciertas zonas de Madagascar.
  • Los países dónde más se intentan chingar a los turistas (o al menos a nosotros): Tanzania y Senegal.
  • Países en los que más respetan a los turistas (o al menos a nosotros): Camerún y Zimbabue. En el caso de Camerún, este punto nos sorprendió mucho ya que es el país más corrompido de todos los que visitamos y hubiéramos pensado que esa filosofía estaría presente en todos los contextos sociales pero todo lo contrario, así que felicitamos a todos los cameruneses que hicieron una excepción cultural para tratarnos con decencia.
  • La capital más atractiva: Abidján y Ciudad del Cabo (Ok, no son capitales “diplomáticas” sino económicas pero el alma de capital nadie se las puede quitar)
  • El país que no vamos a recomendar: Senegal.
  • El país que no nos dejó nada en especial: Togo. Nos pasó de noche.
  • El país más fiestero: Camerún y Costa de Marfil.
  • Los hombres más coquetos: Camerún. Le preguntaban a Anto si les podía presentar a su hermana y no hablaban de Sandra sino de mí, estando parada a un lado.
  • El idioma más sorprendente: xhosa, Sudáfrica. ver aquí!
  • El peor equipo de fútbol: bueno, sólo vimos un juego (Togo y Túnez) … pero el nivel fue penoso: TOGO!

Y bueno. Todo esto es África según nosotros.
Si no nos crees, ¡pues caele!

 

 

 

 

 

 

Anuncios